
29. El Atajo del Garaje
Loquillo tenía una canción que se titulaba “El Ritmo del Garaje” en la que decía algo así: “Tu madre no lo dice, no, pero me mira mal… ¿Quién es el chico tan raro con el que vas?” Imagino que algo así inspiró a nuestro presidente Rajoy cuando tomó las de Villadiego huyendo por el garaje del Senado, buscando un atajo que los salvara de las preguntas de los periodistas allí concitados sobre la caída en la fosa abisal del Ibex y la ascensión al reino de los cielos de la prima de riesgo, lo único que se nos sube últimamente sin el refuerzo de la viagra de Bruselas. “La Merkel no lo dice, no, pero me mira mal… ¿Quién es esa prima tan rara con la que vas… Cualquier noche los brockers de tu callejón maullarán a gritos esta canción... Porque yo tengo una deuda del copón… ouó”, dicen que iba cantando el presidente mientras corría entre los coches del citado garaje.
Y eso que decían a los cuatro vientos que todo cambiaría radicalmente en cuanto en Europa vieran que ZP I el Optimista se había marchado. Pues hete aquí que el susodicho hace meses que se fue “a contemplar nubes” (dicen que dijo, por cierto que desde que lo dijo atravesamos en España, Galicia incluida, por una de las sequías más duras que recordarse puede, curioso detalle marginal y metáfora de la distancia que separó siempre los deseos y los hechos del expresidente). Ya sé que todos nuestros paladines coinciden desde sus atalayas mediáticas en que “no somos Grecia”, pero lo seremos. No hay más que ver las reacciones de los mismos para advertirlo sin ser una pitonisa ni un agudo analista. Lo aprecian hasta mis entrañables “profetas del pasado”, ya saben: los finos analistas financieros.
Los mismos señores que gentilmente han brindado una “amnistía fiscal” a los defraudadores millonarios de Hacienda (y ya vamos por la tercera. Todos somos Hacienda, como en la granja de Orwell, pero unos más que otros) nos anuncian ahora sotto voce… por lo bajini… por si cuela, que los que más tienen deberían pagar un plus simbólico por los servicios de la Seguridad Social, que es lo más justo. Colará, porque somos corderitos bobalicones (o nos toman por tal, que a fin de cuentas tanto da, y si no el Ministro de Interior nos aplica el decreto de delincuentes del Twitterterrorismo y listo). Porque el pueblo español nunca ha tirado de guillotina como en nuestro vecino del norte, allí donde los sans-culottes le darán una linda patada en el culotte a Nicolás Sarkozy I, el Bocarrana. Los próceres hispanos lo hacen intentando colarnos de matute la vieja aspiración del copago, repago, morropago o loquequiereanpago, cuando la solución justa para este tema es mucho más simple y sin tantos ambages: nada de amnistías fiscales y que cada cual contribuya a las arcas de la Seguridad Social según su patrimonio e ingresos vía contribución fiscal, es decir, vía impositiva para que la Seguridad Social sea universal y gratuita.
No sólo defraudan los muchirricos de los Paraísos fiscales y las sicav (sociedades de inversión de capital variable, cuán bello eufemismo para denominar un atraco que ríanse vuesas mercedes de los butroneros bancarios), sino todos aquellos que presentan una nómina x mientras cobran un líquido de 5x. Es decir, los de los paraísos petrolíferos (por lo negro del dinero con el que se manejan).
Mi buen amigo Chema, el Oso, me envía un email en el que me revela que debajo del bloque donde habita han tardado en florecer las lilas, que ha sido un brote imprevisto salvado por las lluvias de última hora (¿porqué Zapatero ha dejado de contemplar las nubes quizá?), pero que serán unas flores más efímeras, lo que hará que estén menos expuestas al latrocinio florístico del personal. Y compara a las lilas con “los lilas”: empleados públicos y demás personal con nómina que soportamos todo el peso del fisco mientras otros “ocultan sobresueldos, ponen sobreprecios a sus artículos o se guardan el IVA en el bolsillo”, para encima seguir siendo los malos oficiales de esta película de terror.
“No hay que hacer caso al ruido ni distraerse por cosas menores”, afirma Rajoy muy serio él tras su tocata y fuga por el garaje senatorial: Silencio… guarden silencio por Dios…. Los Mercados y el Financial Times no nos creen, pero ¿quién cree a estas alturas en los Mercados? “Si hay rescate a España es porque después rescatarán a Italia y Francia por mucho que presuma Sarkozy” ha sentenciado Felipe González, el Jardinero Fiel, apareciendo tras un bonsái. Amén pues. Yo, mientras, me sigo ilustrando con la “Simiocracia” de Aleix Saló en Youtube, pues me parece el más serio de todos los analistas.
Entretanto yo me siento en mi sofá con un bourbon, un whisky de malta y una cervecita a escuchar al viejo John Lee Hooker y a Nina Simone desgranar su “Feeling Good”, mientras el Ministro de Interior agita el espantajo de la manifestación aunque sea pacífica a través de las ya muy temidas por los políticos del orbe redes sociales, mientras llegan los rescates que jamás llegarían. El Titanic se hunde, la banda toca… Cualquier noche los griegos de tu callejón maullarán a gritos esta canción... Porque yo tengo una banda de rock and roll... ouó… Porque yo tengo una banda de rock and roll... ouó.
Jose Manuel Iglesias Cervantes
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada